Un estudio liderado por investigadores de Stanford muestra que, al practicar, el cerebro reduce el ruido neuronal y organiza equipos más eficientes para controlar los movimientos. El estudio se centró en dos tipos principales de neuronas del estriado: las de la vía directa (dSPNs) y las de la vía indirecta (iSPNs). Los investigadores entrenaron a ratones en una tarea sencilla: correr en una rueda mientras su actividad neuronal era registrada con microscopía de dos fotones. Al inicio del experimento, casi tres cuartas partes de las neuronas del estriado se activaban sin un patrón claro, pero con cada día de entrenamiento, la escena fue cambiando. Menos neuronas se activaban al mismo tiempo, pero las que quedaban lo hacían con más precisión. El estudio se publicó en Cell Reports en 2025 y fue liderado por Jun Ding y su equipo. El hallazgo abre nuevas líneas de investigación para tratamientos que no solo reactiven neuronas, sino que estabilicen estos recuerdos motores en el cerebro.