Un estudio del Instituto de Investigación Tecnológica de la Universidad Pontificia de Comillas señala la gestión de la Red Eléctrica de España (REE) como una de las causas del apagón que dejó a oscuras a la Península ibérica el pasado 28 de abril. El informe preliminar independiente indica que el apagón fue consecuencia de la combinación de inestabilidad de tensión, insuficiente generación síncrona y una red de transporte débil, agravado por la desconexión de generación renovable y maniobras operativas que redujeron el margen de seguridad. Los profesores Goran Anderson y Pier Luis Mancarella han avalado el informe. Durante la semana anterior y en la mañana del 28 de abril se detectaron fenómenos de inestabilidad de tensión en la red, principalmente en Andalucía y Extremadura. La generación síncrona en las zonas sur y centro del país era inusualmente baja, con solo un grupo de ciclo combinado en Andalucía y uno nuclear en el centro. Más de un tercio de la red de 400 kV estaba desconectada por mantenimiento o control de tensión. El equipo investigador recomienda revisar los criterios de programación de generación síncrona y los procedimientos de control de tensión, y utilizar métricas más avanzadas para anticipar situaciones de riesgo.