Urano, un planeta olvidado, tiene una luna llamada Ariel que podría albergar un océano interno de dimensiones colosales, con una profundidad de hasta 170 km, cuatro veces más profundo que el Pacífico. Este océano estaría enterrado bajo una corteza helada y su movimiento, combinado con fuerzas gravitatorias, habría generado fracturas y crestas que marcan la superficie de Ariel. La luna tiene un diámetro de 1.159 km y muestra un mosaico de paisajes contradictorios, como cráteres antiguos y llanuras jóvenes. La órbita de Ariel es excentrica, lo que provoca tensiones en su corteza helada y genera un paisaje resquebrajado. Otro satélite de Urano, Miranda, podría tener un océano similar. Los investigadores hablan de 'mundos oceánicos gemelos' y consideran que Ariel es un candidato clave para la búsqueda de océanos fuera de la Tierra.