La capa de hielo de Groenlandia cubre una extensión siete veces mayor que el Reino Unido y contiene suficiente agua congelada como para elevar el nivel de los océanos varios metros. Si toda la masa de hielo de Groenlandia llegara a fundirse, el nivel global del mar subiría unos siete metros, lo que bastaría para redibujar el mapa del mundo, borrando costas y desplazando a cientos de millones de personas. La NASA advierte que la redistribución de esa cantidad de agua alteraría incluso la rotación terrestre, alargando la duración del día en unos dos milisegundos. Desde 2002, los satélites de la NASA calculan que Groenlandia ha perdido más de 5.000 gigatoneladas de hielo, suficiente para elevar el nivel del mar global unos 13 milímetros. El deshielo completo podría tardar cientos o incluso miles de años, pero los primeros síntomas ya son visibles. La agencia ha desarrollado una herramienta interactiva que permite visualizar los efectos del aumento del nivel del mar en distintas regiones del planeta, simulando la inundación progresiva de más de 200 ciudades costeras.