La farmacéutica danesa Novo Nordisk ha estado liderando el mercado con su fármaco Ozempic, pero la estadounidense Lilly está ganando terreno con su producto Mounjaro. Aunque Ozempic fue el primero en llegar al mercado, Mounjaro ha demostrado ser más efectivo en la pérdida de peso. La clave de su éxito se encuentra en su fórmula, que es un agonista doble de los receptores GLP-1 y GIP. Sin embargo, la alta demanda y los problemas de abastecimiento han afectado a ambos productos. En 2022, Lilly lanzó Mounjaro y aunque ha tenido un éxito vertiginoso, aún no ha logrado desbancar a Ozempic. Los analistas atribuyen esto a la efectividad del marketing de Novo Nordisk. La consultora Goldman Sachs prevé que el mercado de estos fármacos alcanzará los 120.000 millones de dólares en 2035, lo que deja espacio para el crecimiento. La competencia entre ambas farmacéuticas seguirá siendo intensa, con nuevas fórmulas y alternativas genéricas en el horizonte.