La hipertensión arterial resistente es un desafío para pacientes y profesionales de la salud. La nueva molécula baxdrostat, desarrollada por AstraZeneca, muestra resultados prometedores. Según datos presentados en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2025 de la American Heart Association, baxdrostat podría marcar un punto de inflexión en el tratamiento de estos pacientes. El ensayo clínico de fase 2, FigHTN, evaluó a 195 pacientes con enfermedad renal crónica y presión alta no controlada. Los resultados mostraron que la presión sistólica bajó en promedio 8,1 mm Hg más en los grupos con baxdrostat que en el grupo placebo. La excreción de albúmina en orina disminuyó un 55%, sugiriendo un beneficio directo sobre la salud renal. Baxdrostat actúa inhibiendo la producción de aldosterona, abordando una de las causas profundas de la hipertensión resistente. Aunque baxdrostat aún no está aprobado por la FDA, ya se está probando en ensayos de fase 3 más amplios que buscarán confirmar su eficacia y seguridad a largo plazo.