Un reto viral en redes sociales ha llevado a la contaminación de piscinas en España con heces humanas, lo que ha obligado a cerrar al menos 300 piscinas en todo el país. El reto, que consiste en defecar en las piscinas, ha resurgido con fuerza este verano y ha afectado a piscinas en Orduña, Sopela y Torrelavega, entre otros lugares. Las consecuencias de la contaminación son graves, ya que las heces humanas pueden contener microorganismos patógenos que provocan enfermedades como diarreas, hepatitis A, fiebre tifoidea o cólera. Las autoridades han pedido colaboración ciudadana para frenar esta práctica y han solicitado a las familias con niños pequeños que presten especial atención a los más pequeños y hagan uso de pañales de agua cuando sea necesario. El cierre de las piscinas puede durar entre 8 y 24 horas, dependiendo del tipo de contaminación detectada.