Una investigación publicada en The Journal of Infectious Diseases encontró que haber tenido un resfriado común en el mes anterior puede reducir a la mitad el riesgo de contagiarse con el virus SARS-CoV-2. El estudio se basó en datos de más de 1.000 personas y sugiere que el rinovirus, el culpable habitual de los resfriados, activa mecanismos de defensa en las vías respiratorias que pueden proteger contra el COVID-19. Los niños, que suelen resfriarse con más frecuencia, tienden a experimentar casos más leves de COVID-19. El estudio forma parte del estudio HEROS, que abarcó casi 1.400 hogares en Estados Unidos entre mayo de 2020 y febrero de 2021. Los resultados sugieren que la inmunidad entrenada, una respuesta inmunitaria innata que se vuelve más eficiente con ciertas infecciones anteriores, podría ser clave para desarrollar estrategias de prevención más efectivas.