Un equipo de investigadores de la Universidad Northwestern y la Universidad de Soochow en China ha desarrollado un detector gamma basado en cristales de perovskita, que promete mejorar la precisión y accesibilidad de los diagnósticos médicos. La tecnología utiliza pequeñas dosis de radiotrazadores que emiten rayos gamma, permitiendo la construcción de imágenes tridimensionales del funcionamiento de órganos internos. Los detectores actuales son costosos, frágiles o poco precisos, pero los cristales de perovskita ofrecen una sensibilidad y estabilidad sin precedentes. El detector puede distinguir entre rayos gamma de diferentes energías con una resolución énergética récord y captar señales débiles de radiotrazadores comunes. Esto implica beneficios para los pacientes, como menor exposición a la radiación, tiempos de escaneo más cortos y resultados más precisos. La empresa Actinia Inc. está comercializando esta tecnología, que podría democratizar el acceso a imágenes de medicina nuclear de alta calidad. El profesor Mercouri Kanatzidis, pionero en el desarrollo de celdas solares de perovskita, lidera el equipo de investigadores. La innovación no solo reside en la sensibilidad de los nuevos detectores, sino también en su estabilidad, rapidez y bajo coste.