Un estudio clínico internacional llamado Talapro-2 ha demostrado que la combinación de los fármacos talazoparib y enzalutamida reduce el riesgo de muerte en un 38% en pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración y con alteraciones en genes de reparación del ADN. La mediana de supervivencia alcanzó 45,1 meses, en comparación con los 31,1 meses logrados con el tratamiento estándar. El estudio se llevó a cabo en 142 centros de 26 países y contó con la participación del Vall d’Hebron Institut d’Oncologia. La combinación terapéutica también demostró ser eficaz en pacientes sin selección genómica previa, extendiendo la supervivencia en 8,8 meses y reduciendo el riesgo de muerte en un 20,4%. El cáncer de próstata es el segundo tipo de cáncer más común en hombres, con 1,4 millones de casos diagnosticados en 2020 y una estimación de 2,9 millones en 2040. Entre el 10% y el 20% de los pacientes desarrollan una forma resistente a la terapia hormonal dentro de los primeros cinco años del diagnóstico.