Investigadores de la Facultad de Medicina Lewis Katz de la Universidad de Temple han logrado reactivar un gen clave del desarrollo embrionario, el gen MSX1, mediante el uso de ARNm, lo que abre la puerta a reparar corazones después de un infarto. El equipo utilizó ARNm sintético para reactivar el gen MSX1 en el tejido cardíaco lesionado, lo que mostró una notable mejora en la regeneración del miocardio, con reducción del tejido cicatricial y recuperación de la función cardíaca. Esto podría transformar la manera en que se abordan enfermedades degenerativas y podría salvar millones de vidas en el futuro. Aunque los resultados son prometedores, aún queda camino por recorrer antes de que la técnica llegue a los hospitales.