Diversos estudios demuestran que los verdaderos nidos de bacterias se esconden dentro de nuestras casas y escuelas, en objetos que tocamos constantemente. La University of Westminster señala que las esponjas de cocina son uno de los objetos más contaminados del hogar, con bacterias como E. coli, salmonella y coliformes fecales. NSF International advierte que los teléfonos móviles y mandos a distancia pueden estar más sucios que un inodoro, con Staphylococcus aureus, E. coli, norovirus y moho. The Conversation señala que las tablas de madera con cortes profundos pueden retener bacterias peligrosas. Hasta un 48% de los frascos usados durante la preparación de carne cruda contienen E. coli. La microbióloga Rita Moyes advierte que no se trata de eliminar todos los microbios, sino de evitar que los patógenos se acumulen. Limpiar de forma estratégica y lavarse las manos con frecuencia son hábitos clave para una higiene eficaz y sostenible.