La Comisión Europea ha autorizado una declaración de propiedades saludables para el kiwi verde, específicamente que contribuye al funcionamiento normal del intestino al aumentar la frecuencia de las deposiciones. Esta autorización se debe a una solicitud presentada por Zespri, el mayor comercializador de kiwis del mundo, en 2018. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) revisó la evidencia científica y determinó que el kiwi verde contiene fibra, una enzima llamada actinidina, compuestos fenólicos y otras sustancias que alteran la motilidad intestinal y la microbiota. Sin embargo, la EFSA también concluyó que la evidencia no demuestra que el efecto del kiwi verde sobre la defecación sea superior al que cabría esperar por su contenido en fibra dietética. Un kiwi de buen tamaño contiene aproximadamente 6 gramos de fibra, lo que es similar a la cantidad de fibra encontrada en otros alimentos como lentejas, frambuesas, pasta integral y peras. La industria alimentaria puede utilizar esta autorización para promocionar el kiwi como un alimento saludable, pero también puede llevar a una tendencia a valorar los alimentos por una única función en lugar de considerar su valor nutricional general. La Comisión Europea ha intentado implementar perfiles nutricionales para evitar que los alimentos ultraprocesados sean publicitados como saludables, pero este esfuerzo ha sido bloqueado por la industria y la falta de consenso político.