La caída de los buitres en India se debió al uso del diclofenaco, un antiinflamatorio mortal para estas aves. Entre 1992 y 2007, tres especies perdieron más del 95% de sus poblaciones. Un estudio reveló que el colapso de los buitres elevó la mortalidad humana en un 4,7%, lo que equivale a más de 500.000 muertes adicionales entre 2000 y 2005. El daño económico superó los 69.000 millones de dólares anuales. La proliferación de perros asilvestrados desencadenó brotes de rabia con decenas de miles de muertes. India, Nepal y Pakistán prohibieron el diclofenaco veterinario en 2006 e impulsaron el uso de alternativas seguras. La recuperación es lenta, obstaculizada por el uso ilegal de medicamentos peligrosos y la baja tasa reproductiva de estas aves.