La peste negra, que ocurrió entre 1346 y 1351, causó la muerte de 70 millones de personas, lo que representó entre el 30% y la mitad de la población mundial. Sin embargo, en la Corona de Aragón, las autoridades implementaron medidas pioneras para combatir la enfermedad. Según un estudio de Albert Reixach Sala, se crearon sistemas de registro de defunciones, como el de Barcelona en 1420, y se aplicaron restricciones a la movilidad, como la prohibición de entrada a viajeros que hubieran estado en localidades con casos activos. La ciudad de Cervera construyó barracones de confinamiento preventivo y Valencia también implementó medidas similares. Mallorca tenía una junta de sanidad desde 1476 que introdujo medidas de prevención y regulaciones administrativas. Estas medidas anticiparon lo que más tarde se aplicaría en el resto de Europa.