Jennifer Breheny Wallace, licenciada en Harvard y colaboradora de The Washington Post y The Wall Street Journal, ha investigado sobre la crianza tóxica y su impacto en la salud mental de los niños. En su libro 'Never Enough', Wallace sostiene que la cultura del esfuerzo en la que los millennials fueron criados es en realidad una 'cultura del éxito tóxico' que algunos padres enseñan a sus hijos. Esto puede provocar ansiedad en los niños, ya que su valor como personas depende de sus logros. Wallace entrevistó a 6.500 padres y trabajó con un investigador de la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard. Ella misma tiene tres hijos y nunca habla sobre sus logros de una forma tóxica, enfocándose en el esfuerzo y no en el resultado. La psicoterapeuta Amy Morin sugiere que elogiar el esfuerzo en lugar de los logros puede ayudar a los niños a mantenerse motivados y menos obsesionados con ganar. Wallace sostiene que los padres deben centrar la mayor parte de las conversaciones en otras cosas y dejar que los niños inicien la conversación sobre sus logros.