Un estudio publicado en Cell revela que el té verde mejora significativamente la sensibilidad de la glucosa en ratones obesos. Los investigadores sometieron a ratones a una dieta alta en grasas durante cuatro semanas y luego les dieron un extracto de té verde estandarizado. El resultado mostró que el té verde previno eficazmente el aumento de peso corporal y mejoró la captación de azúcar en las células. La investigación también encontró que el té verde protege la masa muscular de los efectos nocivos de la obesidad. La dosis utilizada en ratones equivaldría a unas tres tazas de té verde al día para un humano. La investigadora Rosemari Otton advierte que no se trata de una solución milagrosa y que la calidad del té verde es fundamental. El estudio se llevó a cabo en un ambiente de termoneutralidad a 28 °C para evitar el estrés por frío en los ratones.