Los expertos en sexología no establecen una hora universal para relaciones íntimas más placenteras, ya que depende de las preferencias individuales. Adrián Chico, experto en sexología, explica que por la mañana, el cuerpo presenta los niveles más altos de testosterona, lo que significa más deseo y energía, mientras que por la noche, se liberan endorfinas y oxitocina, que ayudan a relajarse y fortalecen el vínculo emocional con la pareja. Los hombres suelen preferir la mañana, mientras que las mujeres prefieren la noche. Dormir lo suficiente es esencial para mantener el equilibrio hormonal máximo y limitar el cortisol, que interfiere negativamente en el deseo sexual. La excitación se consigue de manera más intensa 30 minutos después del ejercicio, y el sueño llega antes y se produce de manera más profunda después de relaciones sexuales nocturnas.