En España, la recolección de setas es un ritual de otoño, pero entre las especies comestibles crecen setas letales. La Amanita phalloides, conocida como oronja verde, es la más peligrosa y puede destruir el hígado de un adulto en menos de 48 horas. Otras especies como la Amanita pantherina y la Amanita muscaria también son venenosas. El Cortinarius orellanus y el Cortinarius rubellus pueden causar insuficiencia renal fulminante. La Galerina marginata y el Hypholoma fasciculare también son peligrosos. Los expertos advierten que no se debe comer ninguna seta si no se conoce la especie al 100%. En España, hay más de 1.500 especies identificadas y la línea entre el sabor y el veneno es muy fina. Los micólogos recomiendan ir acompañado de expertos y no fiarse de aplicaciones móviles. La intoxicación por setas puede ser mortal y no siempre se presenta de inmediato, algunas toxinas tardan días en actuar.