Con la llegada del mal tiempo, las lluvias intensas y el viento ponen a prueba los desagües exteriores. La acumulación de hojas, ramas, barro y residuos domésticos provoca atascos que pueden derivar en inundaciones o malos olores. Según los expertos de Maintracts, la solución no está en caros productos químicos, sino en verter por el desagüe una mezcla de agua hirviendo y detergente lavavajillas. El calor derrite la grasa acumulada y el jabón ayuda a descomponerla. Para mejores resultados, se recomienda repetir la operación varias veces y hacerlo con calma. La grasa y el aceite son los principales responsables de los bloqueos. Maintracts también aconseja adoptar pequeños hábitos preventivos, como no verter grasa ni aceite por el fregadero, limpiar los utensilios antes de lavarlos y mantener las tapas y canales de drenaje libres de hojas y basura.