Un estudio publicado en Nature Microbiology ha investigado la secuencia genómica de los microorganismos intestinales de más de 22.000 personas en Reino Unido y Estados Unidos. Los resultados muestran que los bebedores de café tienen una microbiota diferente, con bacterias intestinales como la Lawsonibacter asaccharolyticus ocho veces más abundante en la microbiota de los bebedores de café que en la de quienes no ingieren este alimento. El café produce efectos prebióticos que influyen en el crecimiento bacteriano beneficioso, gracias a sus polifenoles y fibra soluble. La cantidad de café óptima sería de entre dos y cuatro tazas al día, dependiendo del organismo de cada persona y su tolerancia. El experto Tim Spector supervisó el artículo y destaca que no solo se obtienen beneficios para la microbiota, sino también una gran cantidad de fibra, con 1,5 gramos de fibra por cada taza de café filtrado. La cafeína no es un problema, ya que los efectos positivos en la microbiota se han reportado tanto en el café normal como en el descafeinado.