Cada año, más de 22.000 mujeres en Argentina reciben un diagnóstico de cáncer de mama. La reconstrucción mamaria es una herramienta esencial para restaurar la imagen corporal y el bienestar emocional. La doctora Ana María De Lodovici explica que la vivencia de la mutilación afecta la identidad femenina, la autoestima y la vida sexual. El cirujano plástico Juan Manuel Seren creó el Protocolo ERABAS, que acelera la recuperación postoperatoria y reduce el dolor. El protocolo se aplicó en 2.906 pacientes entre 2010 y 2020, con un 95% de reincorporación en el primer día. La reconstrucción con expansor-implante es la técnica más común, y se complementa con injertos grasos autólogos. La detección precoz aumenta las posibilidades de cura en más del 90% de los casos, según el Instituto Nacional del Cáncer. La mamografía es el método más eficaz para la detección del cáncer de mama.