Con la llegada del verano, la búsqueda del mejor protector solar se intensifica. Los protectores solares en barra ofrecen una alternativa práctica a las lociones o cremas tradicionales, con un alto factor de protección solar y ingredientes protectores similares. Son especialmente útiles para proteger zonas concretas como la cara, las orejas o los hombros, y permiten una aplicación más precisa y controlada. La Academia Americana de Dermatología recomienda aplicar cuatro pasadas de ida y vuelta para cada zona de piel y reaplicar cada dos horas. Los protectores solares en barra son resistentes al agua y no dejan residuos grasos, lo que los hace adecuados para personas con piel grasa o propensa al acné. Sin embargo, pueden no ser adecuados para cubrir grandes superficies y pueden requerir más cantidad de la que se cree. La protección que ofrecen es similar a la de otros formatos solares más clásicos, y es importante complementarlos con otras formas de protección solar. La frecuencia de reaplicación depende de la resistencia al agua del protector, que se indica en la etiqueta. En el caso de lunares, es importante usar un protector solar con un FPS de al menos 30 y protegerse con ropa y sombra.