Siete ciudades francesas, incluyendo París, Lyon y Rennes, han prohibido el atún en los comedores escolares debido a la presencia de mercurio en el pescado. Un estudio realizado por las asociaciones ecologistas Bloom y Foodwatch encontró que 148 latas de atún en conserva contenían mercurio, con más de la mitad superando el límite de 0,3 miligramos por kilo. La reglamentación europea establece un límite de un miligramo por kilo para el atún fresco, pero las asociaciones ecologistas argumentan que este límite no se aplica al atún en conserva, que puede contener hasta 2,7 miligramos por kilo. Los ayuntamientos han decidido mantener la prohibición hasta que la UE reduzca el límite de mercurio al nivel de otros pescados. La Federación de las Industrias de Alimentos Conservados ha cuestionado el protocolo utilizado en el estudio y ha afirmado que las empresas respetan la reglamentación en vigor. Las ciudades afectadas tienen una población total de 3,5 millones de habitantes y están gobernadas por coaliciones de izquierdas.