La gripe aviar ha aumentado significativamente en 2025, con miles de aves muertas en todo el mundo. España ya no es un país libre del virus, y se han infectado pavos y gallinas, no solo pájaros silvestres. La crisis en la biodiversidad es una cara oculta de la expansión de la gripe aviar, con consecuencias en cascada para los ecosistemas. Ursula Höfle, investigadora del Grupo SaBio, explica que la mortalidad de 400 especies diferentes de aves no es inocua para el equilibrio de la naturaleza. Inmaculada Casas, directora del grupo de investigación de Virus Respiratorios y Gripe del Instituto de Salud Carlos III, afirma que el riesgo para los humanos se circunscribe a las personas que trabajan con aves enfermas. En 2022 y 2023, hubo casos de virus en muestras de trabajadores de granjas infectadas, pero se trató de contaminaciones ambientales. La investigación sugiere que no es una mutación lo que hace que un virus sea infectivo o no para el ser humano.