La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (INSERM) advierten sobre los riesgos de la exposición temprana y prolongada a las pantallas en la infancia. A los 2 años, los niños pasan casi una hora diaria frente a una pantalla, y a los 5 años y medio, más de hora y media. La OMS recomienda cero exposición antes del primer año de vida y un máximo de una hora entre los 2 y 5 años. La exposición excesiva puede alterar el desarrollo físico, emocional y cognitivo, aumentando el riesgo de obesidad, problemas posturales y trastornos visuales. Francia ha prohibido las pantallas en guarderías y centros de cuidado infantil desde julio de 2025. Los especialistas insisten en la importancia de la supervisión adulta y el ejemplo para limitar el uso de pantallas en la infancia.