La Agencia Reguladora de Medicinas y Productos Sanitarios del Reino Unido (MHRA) ha pedido la colaboración de personas hospitalizadas por pancreatitis aguda para investigar si el riesgo de inflamación del páncreas en personas que toman fármacos GLP-1, como Ozempic, puede estar condicionado por los genes. Alison Cave, responsable de seguridad en MHRA, calcula que un tercio de las reacciones adversas podrían prevenirse con test genéticos previos. Los medios británicos han hablado de alarma por diez muertes relacionadas con los medicamentos y cientos de casos de pancreatitis en personas que toman estos fármacos. Sin embargo, no hay datos que sugieran que el riesgo sea mayor que el observado en los ensayos clínicos. Un estudio publicado en junio calcula que cerca de un millón de personas toman medicamentos GLP-1 como Ozempic, Wegovy o Mounjaro exclusivamente para adelgazar en el Reino Unido. La pancreatitis es un problema que se vio en los ensayos clínicos que sirvieron para aprobar estos fármacos, con una frecuencia de menos del 0,5% en el caso de la semaglutida. Cristóbal Morales, endocrinólogo en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, considera que estos fármacos son seguros, pero advierte que su uso masivo y sin control puede ser peligroso. Andreea Ciudin, coordinadora de la Unidad de Tratamiento Integral de la Obesidad del Hospital Vall d’Hebron, en Barcelona, insiste en que la medicación es seria y debe ser pautada por equipos multidisciplinares con experiencia.