El gobierno de Donald Trump ha anunciado una supuesta relación entre el autismo y el consumo de paracetamol durante el embarazo, lo que ha generado preocupación entre los expertos. La Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP) afirma que no existe evidencia sólida que permita establecer una relación causal entre el consumo de paracetamol y el trastorno del espectro del autismo. El neurocientífico José Ramón Alonso considera que el anuncio es un despropósito y que hay cientos de grupos de investigación que llevan años buscando las posibles causas del autismo. Un estudio sueco de 2,4 millones de nacimientos (1995-2019) no encontró ninguna relación entre la exposición al paracetamol en el útero y el autismo. Los expertos atribuyen el aumento de casos de autismo en un 300% en las últimas dos décadas a la mejora en el acceso al diagnóstico. La promesa de una cura milagrosa para el autismo también ha generado preocupación, ya que no existe evidencia científica que respalde esta afirmación. El uso de leucovorina, una forma de vitamina B9, no ha demostrado ser efectivo para curar el autismo. Los expertos consideran que el autismo es una condición hereditaria de por vida cuya causa principal es genética.