La biotecnóloga Lucía Almagro advierte que los secadores de manos que utilizan aire caliente pueden absorber bacterias del entorno y liberarlas, contaminando las manos recién lavadas. Un estudio de la Universidad de Connecticut encontró que estos secadores pueden depositar hasta 254 colonias bacterianas en solo 30 segundos de uso. Lucía Almagro recomienda utilizar toallas de papel para secarse las manos, ya que son más efectivas para arrastrar bacterias y absorber la humedad. También sugiere dejar que las manos se sequen solas al aire si no hay toallas de papel disponibles. La evidencia científica sobre este tema es escasa, pero los estudios existentes apoyan la idea de que los secadores de aire caliente pueden ser una fuente de contaminación. La biotecnóloga comparte sus conocimientos y consejos a través de sus redes sociales, destacando la importancia de lavarse las manos y secarlas de manera segura para prevenir la propagación de enfermedades.