Un estudio liderado por la Universidad de Plymouth analizó publicaciones en redes sociales de casi 400 pacientes pediátricos y sus cuidadores, revelando que el 94% de los mensajes eran negativos, con más del 60% reflejando tristeza y casi uno de cada seis transmitiendo miedo. La pandemia de COVID-19 exacerbó estas emociones negativas, especialmente en niños que dependen de la constancia en sus tratamientos. Sin embargo, el estudio también encontró que la atención empática y la buena comunicación pueden cambiar la experiencia del paciente. El equipo de investigación utilizó modelos de lenguaje basados en inteligencia artificial para analizar las publicaciones y detectar patrones emocionales. Los resultados sugieren que la atención médica debe abordar tanto la salud física como la emocional del paciente, y que el uso de herramientas digitales puede ayudar a mejorar la experiencia del paciente. El estudio destaca la importancia de la empatía y la comunicación en la atención médica, y sugiere que la tecnología puede ser una herramienta valiosa para detectar y abordar las necesidades emocionales de los pacientes.