El doctor Leo Cerrud, experto en medicina estética, explica que los polinucleótidos y los exosomas son terapias regenerativas que ofrecen resultados naturales y progresivos con mínimos efectos secundarios. Los polinucleótidos, también conocidos como esperma de salmón, son fragmentos de ADN que estimulan la producción de colágeno, elastina e hidratación en la piel. Se aplican mediante microinyecciones superficiales en zonas como el rostro, cuello, escote, brazos, abdomen o rodillas. Los exosomas, por otro lado, son pequeñas vesículas que reparan, reducen la inflamación y mejoran la calidad de la piel. Ambos tratamientos son seguros si se realizan con un médico estético cualificado. El paciente puede reincorporarse a su rutina de inmediato y los efectos secundarios son mínimos, como un leve enrojecimiento o pequeños hematomas. Se recomienda un ciclo inicial de 3 sesiones, separadas por 3-4 semanas, y un mantenimiento posterior según la edad, tipo de piel y objetivos de cada persona. El doctor Cerrud destaca que estos tratamientos potencian la capacidad natural de la piel para regenerarse, ofreciendo un aspecto fresco y saludable sin artificios ni transformaciones radicales.