La Organización Mundial de la Salud (OMS) se enfrenta a una disminución en la financiación por parte de países ricos, lo que podría aumentar su dependencia de la Fundación Gates. La retirada de Estados Unidos en enero convertiría a la Fundación Gates en el mayor financiador de la OMS, lo que ha sido calificado de 'algo muy extraño' por Bill Gates. La OMS ha advertido de la necesidad de 'cambios fundamentales' en su financiación para evitar ser vulnerable a la influencia de los donantes externos. La financiación de la salud mundial se enfrenta a una disrupción sin precedentes, con una posible disminución del 40% en la inversión en salud este año. La Fundación Gates ha declarado que no puede cubrir el déficit de financiación, y la OMS está recortando gastos y reduciendo personal. La crisis podría ofrecer una oportunidad a los países receptores para avanzar hacia la autosuficiencia sostenible. La OMS ha recibido el 9,5% de sus ingresos de la Fundación Gates entre 2010 y 2023, lo que ha sido utilizado principalmente para combatir enfermedades infecciosas como la poliomielitis.