La donación de semen en redes sociales se ha convertido en una tendencia, con grupos en Facebook y TikTok donde hombres ofrecen su semen a mujeres y parejas que necesitan un donante. En Reino Unido, la vía legal para recibir una donación de semen es a través de la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología (HFEA), que regula la reproducción asistida y establece que los donantes no pueden recibir compensación económica. Sin embargo, muchos optan por acudir a redes sociales debido a los altos costos de los tratamientos en clínicas de fertilidad, que pueden llegar a 10.000 libras. En España, la sanidad pública cubre un número limitado de ciclos de reproducción asistida, lo que obliga a muchas personas a optar por la vía privada. La falta de regulación en las redes sociales puede llevar a la explotación y a riesgos para la salud, como la transmisión de enfermedades de transmisión sexual o la falta de análisis genéticos. Un ejemplo es el caso de James MacDougall, un donante no regulado que sabía que era portador del síndrome del cromosoma X frágil y aun así donó. La Ley 14/2006 sobre técnicas de reproducción humana asistida en España establece que la donación es anónima, pero esto no se aplica en los casos de donación en redes sociales. Algunos hombres, como Daniel Bayen, promueven la transparencia y mantienen el contacto con las familias a las que han donado su semen, pero esto puede llevar a un aumento del riesgo de consanguinidad accidental.