El cáncer de próstata es uno de los tumores más frecuentes en varones en España, según la Sociedad Española de Oncología Médica, y es el tercer cáncer más mortal en varones, después del de pulmón y el de colon. Aunque es más común en hombres en edad avanzada, también puede darse en otros más jóvenes, sobre todo si existen antecedentes familiares. Un diagnóstico temprano puede suponer una gran diferencia, pero no siempre es sencillo de obtener en el caso del cáncer de próstata, porque no suele presentar síntomas hasta que ya está más avanzada. Los síntomas más frecuentes son la dificultad para comenzar a orinar, flujo de orina débil o interrumpido, micción con frecuencia, especialmente por la noche y dificultad para vaciar la vejiga por completo. También dolor o ardor al orinar, sangre en la orina o el semen, así como dolor al eyacular. Pueden presentarse también dolores persistentes en la espalda, las caderas o la pelvis. Los factores de riesgo incluyen la edad, la raza, el historial familiar y los factores genéticos. La obesidad y el consumo de alcohol o tabaco también aumentan el riesgo. Se recomienda acudir al urólogo de manera periódica a partir de los 40 o 50 años para un diagnóstico precoz en caso de cáncer de próstata. Las pruebas iniciales suelen incluir un análisis de sangre o un tacto rectal.