La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha reconocido que cerca de 3.000 mujeres quedan por hacer en el cribado anual de mamografías del año 2025, tras el cierre abrupto de la empresa adjudicataria del servicio en mayo. El contrato para el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama del área de Talavera pasó por alto un factor clave: la adjudicada ofrecía mamografías a 22,59 euros, lo que superaba con creces el umbral por debajo del cual la ley considera una baja temeraria. La propia Junta reconoció que anualmente en esta zona se hacen unas 7.000 mamografías de cribado, de las cuales 4.000 ya estaban realizadas cuando se produjo el incidente, y las restantes 3.000 siguen pendientes para acabar antes del 31 de diciembre de 2025. El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, justificó el retraso señalando que la retirada de la empresa se produjo sin aviso y que los meses de verano suelen ser de menor actividad en el cribado. La Junta ha abierto el expediente para adjudicar el contrato de cribado para los años 2026-2028 por importe de 1,5 millones de euros.