La otitis externa, también conocida como 'oído del nadador', es una afección que se desencadena por inflamación, irritación o infección de la parte externa del oído y del conducto auditivo externo. Se trata de una infección aguda causada por bacterias, sobre todo 'pseudomonas'. Los síntomas incluyen dolor, secreción y menor agudeza auditiva. La combinación de agua en el conducto y el uso de hisopos de algodón es el principal factor de riesgo. Un farmacéutico advierte que el uso de alcohol o aceites en el oído puede empeorar la condición. Para prevenir esta afección, se recomienda utilizar tapones durante el baño y secar perfectamente los oídos con una toalla. Ante síntomas de dolor leve, se puede consultar con un farmacéutico sobre la idoneidad de tomar un antiinflamatorio. La otitis externa leve puede tratarse con una solución de ácido acético al 2% y hidrocortisona tópica durante 7 días. En casos más graves, puede ser necesaria una solución o suspensión antibacteriana. La farmacéutica @farmatiks advierte que hasta el 60% de los casos de otitis externa empeoran por el uso de remedios caseros.