José Hernández, neurocirujano especializado en longevidad, afirma que no hacer ejercicio es el factor que más aumenta el riesgo de muerte, incluso más que fumar. Según él, una persona que fuma tiene un 40% mayor probabilidad de morir que una persona que no fuma, pero si se compara a dos personas con diferente capacidad cardiorrespiratoria, la persona con un VO2 Max bajo tiene un 480% mayor probabilidad de morir. Esto se debe a que la actividad física reduce la mortalidad y prolonga la esperanza de vida. Hernández insiste en que no hay factor en la medicina que aumente más la probabilidad de morir que no hacer ejercicio. Esto es respaldado por estudios científicos que han demostrado que las personas activas tienen una tasa de mortalidad un 31-35% menor que las inactivas.