Jordi Segués, experto en desarrollo personal, recomienda ignorar a quien te falta el respeto, sin reaccionar ni contestar. Esto ayuda a proteger el bienestar emocional y evitar conflictos innecesarios. Sin embargo, otros expertos como Manuel J. Smith y Aurora Michavila sugieren utilizar la inteligencia emocional y la asertividad para responder de manera calmada y sin ponerse a la defensiva. Por ejemplo, se puede hacer una indagación asertiva, como preguntar "¿Qué es lo que te hace pensar que soy incompetente?" o "¿Estás bien?" para ayudar a la otra persona a darse cuenta de su comportamiento inapropiado. La clave es decidir con cabeza si contestar y cómo hacerlo, siempre desde la calma y con asertividad. La experta en comunicación Silvia Severino afirma que no responder es más poderoso que justificar y que el silencio también pone límites. En última instancia, la solución de callarse y alejarse es una opción válida si se decide que no se está preparado para confrontar a la otra persona, ya que protege la salud mental y el bienestar.