Investigadores de la Universidad de California, Davis han desarrollado un implante cerebral que traduce señales neuronales en habla y canto, con una latencia de 10 milisegundos. El sistema utiliza cuatro microelectrodos y un modelo de interfaz cerebro-computadora para decodificar la partitura eléctrica y enviar la orden a un sintetizador de voz. El implante permite a personas con ELA (esclerosis lateral amiotrófica) recuperar su voz y expresión personal, incluyendo la capacidad de cantar y expresar matices. El equipo planea probar la interfaz en personas con otras causas de pérdida del habla y optimizar la durabilidad de los electrodos.