Un equipo de investigadores japoneses, liderados por el profesor Takuya Takahashi de la Universidad de la Ciudad de Yokohama, ha encontrado una explicación medible para la 'niebla mental' del COVID prolongado. Utilizando un método de tomografía por emisión de positrones (PET) llamado K-2 AMPAR, descubrieron un aumento anómalo de los receptores AMPA en cerebros de pacientes con COVID prolongado. El estudio incluyó 30 pacientes y 80 personas sanas como grupo de control. Los resultados mostraron una mayor densidad de receptores AMPA en varias regiones cerebrales, correlacionada con el grado de confusión mental y los niveles de inflamación. La precisión del método alcanzó una sensibilidad del 100% y una especificidad del 91%. Esto abre una posible vía terapéutica para aliviar los síntomas de la niebla mental mediante fármacos que modulen la actividad de estos receptores. La investigación representa un cambio de paradigma, ya que la niebla mental ahora cuenta con una base molecular demostrable, lo que ofrece esperanza para millones de afectados.