Después de lavar el cabello, es común envolverlo en una toalla para absorber la humedad, pero frotar con vigor puede dañar el cabello. El doctor Miguel Valenzuela, experto en trasplante capilar, confirma que el cabello mojado es más frágil y se estira un 30%. El estilista Álex Sestelo indica que frotar el pelo con la toalla daña la cutícula y aumenta la porosidad, lo que puede aumentar el encrespamiento y perder suavidad. Las toallas de microfibra son recomendables porque son respetuosas con el cabello y tienen una alta capacidad de absorción. Es importante evitar frotar y presionar directamente con la toalla para eliminar la humedad. El secador también puede ser utilizado para eliminar la humedad y lograr un acabado más pulido, siempre y cuando se mantenga a una distancia adecuada de unos 15 cm.