Suecia ha declarado la guerra a la soledad, un problema que afecta a más de la mitad de los hogares del país, donde el 52% de los hogares están formados por una sola persona. El 26% de los suecos viven sin ninguna compañía y el 16% se sienten solos la mayor parte o todo el tiempo. El Gobierno ha activado un plan trienal para apoyar iniciativas que combatan y prevengan el aislamiento, con un presupuesto de 300 millones de coronas suecas anuales, alrededor de 27 millones de euros. La Agencia de Salud Pública ha presentado una estrategia contra la soledad y a favor de la comunidad, y el Ministerio de Asuntos Sociales ha impulsado la creación de una red empresarial para acabar con la marginación. La soledad no solo es un problema de salud pública, sino que también supone un obstáculo para la defensa civil del país, ya que más de la mitad de los suecos apenas conocen a sus vecinos.