Investigaciones sugieren que beber agua caliente puede ser beneficioso para la digestión y el peso. Un estudio de 2016 encontró que pacientes que bebían agua caliente después de una operación del colon tenían una mejor actividad intestinal. Otro estudio en 2023 indicó que beber agua caliente después de las comidas puede ayudar a reducir la masa corporal. Sin embargo, el efecto de la temperatura del agua en el cuerpo es complejo y depende de varios factores, como la humedad y la temperatura ambiente. Beber agua caliente en ambientes cálidos puede estimular la sudoración y ayudar a disipar el calor, pero este efecto se reduce en ambientes muy húmedos. Un estudio de 2013 encontró que el agua fresca, alrededor de 16 ºC, es la más efectiva para la rehidratación. En resumen, la temperatura del agua que se bebe puede tener efectos sorprendentes en el cuerpo, y es importante considerar los factores ambientales y personales al elegir la temperatura del agua.