Un equipo de investigadores de Occidental College y la Universidad de California en Irvine ha presentado una técnica llamada remodelado electromecánico (EMR) que busca modificar la forma de la córnea mediante corrientes eléctricas leves y cambios temporales de acidez, sin recurrir a incisiones ni a láseres de alta energía. La base científica del procedimiento radica en la composición de la córnea, formada en gran medida por fibras de colágeno que mantienen su rigidez gracias a enlaces eléctricos y químicos. Los investigadores comprobaron que al aplicar un leve potencial eléctrico a través de un electrodo con forma de lente de contacto fabricado en platino, el pH del tejido se vuelve más ácido y las fibras pierden temporalmente su rigidez. Las primeras pruebas se realizaron sobre doce córneas extraídas de conejos, diez de las cuales fueron sometidas a un tratamiento que simulaba la corrección de miopía. El procedimiento duró alrededor de un minuto y logró que la superficie ocular adoptara el diseño previsto por la lente electrodo. Los análisis iniciales mostraron que no había daño celular ni alteraciones estructurales. El equipo de investigadores confía en que esta técnica pueda sustituir o complementar al LASIK en el futuro.