Un estudio ha descubierto que la esclerosis múltiple (EM) puede provocar un envejecimiento prematuro en los niños que la padecen. El estudio, publicado en la revista Neurology, analiza muestras de sangre de 125 niños con EM y las compara con las de 145 menores sanos. Los resultados muestran que los niños con EM acumulan daños celulares desde una edad temprana, lo que podría traducirse en discapacidades y patologías crónicas que aparecerían mucho antes de lo esperado. La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune que ataca las vainas de mielina que protegen las células nerviosas, desencadenando síntomas como problemas de visión, debilidad muscular, rigidez, falta de equilibrio y mareos. Los investigadores encontraron que los patrones de ADN de los niños con EM mostraban señales de ser biológicamente mayores que sus compañeros, con un envejecimiento acelerado que en algunos casos era tan acusado que estos menores parecían tener dos años más de los que realmente indicaba su edad cronológica.