Un estudio liderado por la Universidad de Edimburgo ha identificado 80 regiones genómicas vinculadas con la dislexia, de las cuales 36 eran desconocidas y 13 nunca habían sido documentadas por la ciencia. La dislexia afecta a uno de cada diez niños en el mundo y tiene un fuerte componente genético. El estudio reunió información de 1.228.832 individuos gracias a la colaboración entre el consorcio GenLang y la empresa 23andMe. Los investigadores hallaron que muchos de estos genes intervienen en el desarrollo cerebral temprano y aparecen también asociados a condiciones como el TDAH o el dolor crónico. La OMS estima que un 10% de la población mundial presenta dislexia. El estudio descarta que la dislexia haya estado sometida a presiones de selección evolutiva recientes en poblaciones europeas. La detección temprana y el apoyo educativo son clave para reducir el fracaso escolar y fortalecer la autoestima. El descubrimiento de estas nuevas regiones genéticas abre la posibilidad de diagnósticos más precisos y de diseñar intervenciones personalizadas.