Un estudio publicado en JAMA Network Open analiza los efectos de la luz nocturna en la salud del corazón. Se estudiaron datos de más de 88.900 adultos mayores de 40 años del UK Biobank y se encontró que quienes dormían en ambientes iluminados tenían entre un 45% y un 56% más riesgo de insuficiencia cardíaca y hasta un 32% más de probabilidad de sufrir arritmias. La exposición a la luz nocturna se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, incluso en personas sin antecedentes cardiovasculares. Los investigadores sugieren que evitar la luz nocturna podría convertirse en un nuevo objetivo de prevención cardiovascular. Se recomienda apagar pantallas, usar cortinas opacas y sustituir bombillas blancas por luces cálidas de baja intensidad en el dormitorio. La luz solar diurna tiene un efecto protector y las personas que pasaban más tiempo al aire libre presentaban menor riesgo de enfermedad cardíaca.