Un estudio encontró que enseñar a perros de asistencia puede tener efectos biológicos positivos en veteranas con trastorno de estrés postraumático. El estudio se centró en 28 mujeres veteranas diagnosticadas con trastorno de estrés postraumático, que fueron divididas en dos grupos: uno entrenó perros de servicio durante ocho semanas y el otro vio videos de entrenamiento sin interactuar con animales. Los resultados mostraron que las veteranas que entrenaron perros mostraron un aumento en la longitud de sus telómeros, lo que sugiere una desaceleración del envejecimiento celular. La variabilidad cardíaca mostró una leve disminución en el grupo que entrenó perros. Las participantes experimentaron una disminución en los síntomas psicológicos, como ansiedad y estrés percibido. El estudio sugiere que entrenar perros puede ofrecer un propósito y un sentido de comunidad, lo que puede ser clave para la recuperación y la salud integral de las veteranas. El estudio se realizó durante ocho semanas con sesiones de una hora semanal, y las mediciones se repitieron al inicio, en la mitad y al final del programa.