El escándalo de las mamografías en Andalucía ha generado una crisis en el Gobierno de Juanma Moreno, con la dimisión de la consejera de Salud, Rocío Hernández, y el anuncio de una renovación profunda del sistema sanitario. La Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama Amama denunció que cerca de 2.000 pacientes no habían recibido aviso de que sus mamografías no habían sido concluyentes. La Junta ha estimado que unas 2.000 mujeres requerirán revisión clínica de sus estudios y ha habilitado un buzón de contacto para posibles afectadas. El plan de choque incluye la contratación de 119 profesionales sanitarios y una subida presupuestaria de 12 millones de euros. El Ministerio de Sanidad ha pedido datos a todas las comunidades de sus cribados de cáncer de mama, colon y cérvix en los últimos cinco años. La crisis ha generado una tormenta política y social, con miles de personas movilizándose en Sevilla y otras plazas andaluzas para exigir la dimisión de Juanma Moreno.