Dulce, una niña con parálisis motora, aprendió a comunicarse usando un sistema de eye-tracking de Irisbond en 2019. Seis años después, tiene 13 años y ha progresado significativamente. Ahora es capaz de mantener conversaciones complejas y ha comenzado a enseñar a otros niños a usar comunicadores a través de la Fundación Gema Canales. Su padre, Raúl, explica que Dulce ha encontrado su voz y ha cambiado de ser una alumna a ser una mentora. La tecnología ha mejorado ligeramente, pero lo más notable es el cambio en la comunicación de Dulce. Ha comenzado a usar un móvil para acceder a WhatsApp y mantener conversaciones con amigos. La familia ha notado un cambio en las dinámicas sociales de Dulce, que ahora inicia conversaciones con desconocidos. El documental de 2019 sobre Dulce no cambió su vida, pero ha sido útil en la negociación burocrática para obtener recursos y apoyos. Dulce ha terminado la educación primaria con notas excelentes y ahora está en 1º de ESO, donde las limitaciones físicas comienzan a aparecer. A pesar de esto, Dulce sigue progresando y encontrando formas de comunicarse y conectarse con los demás.